Fui victima y culpable de aceptar el síntoma de Ana, de Mia,
desde pequeña y por etapas. Me case con Ana luego de una ruptura matrimonial.
Asquerosamente incursioné parte de los límites de ella, sin riesgo de muerte, mientras
contradictoriamente quería amar al amor de mi vida, mi pequeña hija….hoy quizás
pasándome la factura de esos años bien oscuros.
Hoy estoy
recuperada, gracias a muchos años de terapia y el acompañamiento de mi pareja.
Tengo tres hijos hermosos: la pequeña ya es mayor, y dos niños curiosos de la
vida y de su belleza.
Hay momentos en los
que ya ni recuerdo, por suerte son los momentos más largos y duraderos. Hay
otros en los que todo vuelve a centímetros de mi piel y de todos mis
sentidos. Y en esos momentos mi psicoanálisis
mueve las fichas de los lugares en las que estaban escondidas. Es triste pensar
que Ana y Mía pueden llegar a ser parte nostálgica. Por eso abrí este blog.
Abrí este espacio para poder expresar
sentimientos que me atraviesan en lo profundo de mi conciencia…porque vaya a
saber uno que pasara mas al fondo de ese lugar inmenso donde todo flota como
adormecido para poder salir en algún momento.
Este ser que soy
, que respira y vive…despedazándose en millones de partículas
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