Hay una gran diferencia entre tener rencor y tener buena
memoria. No olvidarte de momentos que le dieron un giro a la vida, un cambio en
el camino, pararse, mirar hacia atrás, pensar, decidir que no vas a volver a
ser parte de lo que fuiste, que solo es
un recuerdo.
Rencorosa dirán, quizás es simplemente reflexionar acerca
del pasado y decidir que hoy soy otro ser, que no hay nadie igual a ayer.
Parece un momento bastante choto, con un sabor bien amargo,
pero no…
Parece una espina en el dedo gordo del pie que te duele y
necesitas que salga, pero no…
Es tan transparente como el agua mineral, es aceptar que ya
no nos podemos sentar a una mesa a compartir la vida, solo un dialogo trivial
como el de los extraños que conversan en una parada de colectivo.
Y es que ya no soy la que fui, ya no son los que fueron.
Rencor sería algo valioso, feo, pero importante, relevante,
movilizante. Valdría la pena….pero esto no, esto ya no vale nada.
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