martes, 5 de julio de 2016

Eran esas relaciones que van y vienen...


Hay una gran diferencia entre tener rencor y tener buena memoria. No olvidarte de momentos que le dieron un giro a la vida, un cambio en el camino, pararse, mirar hacia atrás, pensar, decidir que no vas a volver a ser  parte de lo que fuiste, que solo es un recuerdo.
Rencorosa dirán, quizás es simplemente reflexionar acerca del pasado y decidir que hoy soy otro ser, que no hay nadie igual a ayer.
Parece un momento bastante choto, con un sabor bien amargo, pero no…
Parece una espina en el dedo gordo del pie que te duele y necesitas que salga, pero no…
Es tan transparente como el agua mineral, es aceptar que ya no nos podemos sentar a una mesa a compartir la vida, solo un dialogo trivial como el de los extraños que conversan en una parada de colectivo.
Y es que ya no soy la que fui, ya no son los que fueron.

Rencor sería algo valioso, feo, pero importante, relevante, movilizante. Valdría la pena….pero esto no, esto ya no vale nada. 

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